No hay bicho feo que no merezca una buena campaña.
MIP llegó a Dobleú buscando algo claro: profesionalizar su comunicación y conseguir más resultados en redes. ¿El giro? Su rubro: control de plagas. Ratas, cucarachas, zancudos… no es fácil hablar de eso y quedar bien parado. Pero ahí es donde está la oportunidad.
Durante tres meses —cortos pero intensos— trabajamos en darle a MIP una presencia diferente. Una que informara, que educara, pero que también hiciera reír. Porque si vas a hablar de bichos, mejor hacerlo con estilo. Apostamos por una imagen limpia, directa y visualmente cuidada, para marcar distancia de lo típico y posicionar a MIP como una opción moderna y confiable.

